Salud y productividad, asuntos prioritarios en la agenda de una nueva generación de ejecutivos
Los estudios de Plantronics invitan a analizar nuestra manera de trabajar desde una nueva perspectiva
Madrid, noviembre de 2006.- Según un reciente estudio de Plantronics[1], la nueva generación de ejecutivos empresariales está exigiendo a sus empresas más esfuerzos para combatir el aumento de horas de trabajo, el estrés y las enfermedades originadas en el lugar de trabajo. En el Reino Unido, donde el número total de horas de trabajo ha aumentado 2,3 millones hasta situarse en 926,9 millones en agosto, según la Comisión Nacional de Estadística británica el 85% de los jóvenes de entre 20 y 30 años confían en que los avances tecnológicos y el progresivo equipamiento de las oficinas les permitan despegarse de sus mesas de trabajo para sacarle el máximo partido a la jornada laboral.
En un momento en el que el 50% de quienes trabajan en una oficina ya tienen la sensación de estar encadenados a su mesa, quienes escalan puestos en la jerarquía empresarial están empezando a cuestionar algo que se ha convertido en la norma: a la mayoría de quienes trabajan en una oficina les gustan los métodos de trabajo tradicionales y trabajar más horas. Las prácticas actuales favorecen el dolor de espalda, que en el Reino Unido es la segunda causa más común de absentismo laboral prolongado por enfermedad, y tiene un coste de seis mil millones de libras en subsidios, tratamientos y pérdidas de producción.
El estudio de Plantronics puso de manifiesto que el 80% de los entrevistados pensaban que su salud y su productividad mejorarían si pudieran moverse más en la oficina y si lo hicieran de la manera más adecuada a su forma de trabajar.
Philippe Vanhoutte, director general de Plantronics para Europa, Oriente Próximo y África, lo explica así: «La nueva generación de ejecutivos está más dispuesta a integrar las nuevas tecnologías en su vida laboral y a trabajar de manera más racional. Los índices de respuesta muestran que el grado de adopción y de interés por los nuevos equipos inalámbricos son mayores (un 84%) en los trabajadores de entre 20 y 30 años, mientras que dicho interés va decayendo en cada tramo de diez años más de edad, hasta llegar a quienes ya han cumplido los sesenta, entre los que sólo 46% cree que conseguirá ser más eficiente gracias a las nuevas tecnologías». Vanhoutte añadió que «es preciso desarrollar nuevos estándares para crear un entorno de trabajo saludable desde el que consigamos atraer y mantener a los jóvenes más brillantes, que ahora analizan las presiones de la vida laboral con expectativas e ideas renovadas».
El estudio de Plantronics también revela que cuatro de cada cinco directivos creen que las oficinas modernas exigen hoy una capacidad mayor para realizar varias tareas simultáneamente que hace cinco años. La consultora independiente HB Maynard, especializada en estudios sobre el rendimiento, ha confirmado la importancia de los auriculares como tecnología para aumentar la eficiencia en el trabajo, ya que pueden aumentar la productividad hasta un 43%. En un estudio controlado que HB Maynard desarrolló a lo largo de ocho días, no sólo se redujo el número de errores y se mejoró el registro de incidencias, sino que los trabajadores que usaron auriculares Plantronics todo el tiempo realizaron un promedio de 16 llamadas más cada día que quienes utilizaron auriculares tradicionales. Quizá lo más revelador de todo ello es que quienes usaron auriculares Plantronics registraron un mejor estado de ánimo, unos niveles de cansancio menores y menos molestias físicas relacionadas con el uso del teléfono.
Las ventajas para la salud son manifiestas: cualquiera que use el teléfono tan sólo dos horas al día está expuesto a un riesgo cuantificable, sobre todo por sostener el auricular con el hombro. La Universidad de Surrey, en un estudio experimental sobre el efecto del auricular del teléfono en la postura de trabajo y el sistema oseomuscular[2], confirma que quienes usan auriculares para hablar por teléfono presentan una reducción del 31% en el dolor de cuello y del 16% en el dolor de espalda.
Según Vanhoutte, “estas estadísticas son contundentes: la tendencia a cambiar el lugar de trabajo racionalizándolo y dotándolo de mayor flexibilidad se traducirá en un aumento de la productividad y en una reducción de las enfermedades y el absentismo y, con ello, en una plantilla más contenta. El reto de la oficina sin cables ya es una realidad que han de ir aceptando e implantando las empresas”.
[1] Estudio independiente llevado a cabo por KRC Research entre 750 trabajadores en oficinas del Reino Unido y en otros países de Europa, Oriente Próximo y África, durante los meses de agosto y marzo de 2006, y octubre de 2005.
[2] El estudio original se titula ‘The Effect of Telephone Headset Use on Working Posture and Self Reported Musculoskeletal Symptoms: An Intervention Study’.










